El espíritu de Asís es una celebración franciscana ecuménica (varias religiones) que recuerda el encuentro que Juan Pablo II animó el 27 de octubre de 1986 en la ciudad de Asís. Respondiendo a su llamada, rezaron y ayunaron ciento cincuenta representantes de las doce principales religiones del mundo. Un soplo del Espíritu Santo para lograr armonía y paz en el mundo inspirado en San Francisco de Asís. Una propuesta para recorrer caminos de encuentro, de diálogo y amistad, primeramente con cristianos de diversas denominaciones y luego con todos los creyentes en Dios. Paz como Don de Dios y como tarea humana.

Paz como DON

Paz con Dios

Omnipotente, Altísimo, bondadoso Señor,

tuyas son: la alabanza, la gloria y el honor.

Tan sólo Tú eres digno de toda bendición,

y nunca es digno el hombre de hacer de Ti mención.

Paz con lo creado

Loado seas por toda criatura mi Señor,

y en especial loado por el hermano sol;

que alumbra y abre el día, y es bello en su esplendor,

y lleva por los cielos noticias de su autor.

Y por la hermana luna de blanca luz menor,

y las estrellas claras que tu poder creó;

tan limpias, tan hermosas, tan vivas como son,

y brillan en los cielos. Loado mi Señor.

 

Y por la hermana agua preciosa en su candor;

que es útil, casta, humilde. Loado mi Señor.

Por el hermano fuego que alumbra al irse el sol,

y es: fuerte, hermoso, alegre. Loado mi Señor.

 

Y por la hermana tierra que es toda bendición,

la hermana, madre tierra que da en toda ocasión:

las hierbas y los frutos, y flores de color.

Y nos sustenta y rige. Loado mi Señor.

Paz con la humanidad

Y por los que perdonan y aguantan por amor,

los males corporales y la tribulación.

Felices los que sufren en paz con el dolor,

porque les llega el tiempo de la consolación.

 

Y por la hermana muerte. Loado mi Señor.

Ningún viviente escapa de su persecución.

¡Ay si en pecado grave sorprende al pecador!

Dichosos los que cumplen la voluntad de Dios.

En Paz con uno mismo

No probarán la muerte de la condenación.

Servidle con ternura y humilde corazón.

Agradeced sus dones, cantad su creación.

Las criaturas todas load a mi Señor.

Paz como TAREA

  1. Nos comprometemos a proclamar nuestra firme convicción de que la violencia y el terrorismo se oponen al auténtico espíritu religioso, y, condenando todo recurso a la violencia y a la guerra en nombre de Dios o de la religión, nos comprometemos a hacer todo lo posible por erradicar las causas del terrorismo.
  2. Nos comprometemos a educar a las personas en el respeto y la estima recíprocos, a fin de que se llegue a una convivencia pacífica y solidaria entre los miembros de etnias, culturas y religiones diversas.
  3. Nos comprometemos a promover la cultura del diálogo, para que aumenten la comprensión y la confianza recíprocas entre las personas y entre los pueblos, pues estas son las condiciones de una paz auténtica.
  4. Nos comprometemos a defender el derecho de toda persona humana a vivir una existencia digna según su identidad cultural y a formar libremente su propia familia.
  5. Nos comprometemos a dialogar con sinceridad y paciencia, sin considerar lo que nos diferencia como un muro insuperable, sino, al contrario, reconociendo que la confrontación con la diversidad de los demás puede convertirse en ocasión de mayor comprensión recíproca.
  6. Nos comprometemos a perdonarnos mutuamente los errores y los prejuicios del pasado y del presente, y a sostenernos en el esfuerzo común por vencer el egoísmo y el abuso, el odio y la violencia, y por aprender del pasado que la paz sin justicia no es verdadera paz.
  7. Nos comprometemos a estar al lado de quienes sufren la miseria y el abandono, convirtiéndonos en voz de quienes no tienen voz y trabajando concretamente para superar esas situaciones, con la convicción de que nadie puede ser feliz solo.
  8. Nos comprometemos a hacer nuestro el grito de quienes no se resignan a la violencia y al mal, y queremos contribuir con todas nuestras fuerzas a dar a la humanidad de nuestro tiempo una esperanza real de justicia y de paz.
  9. Nos comprometemos a apoyar cualquier iniciativa que promueva la amistad entre los pueblos, convencidos de que el progreso tecnológico, cuando falta un entendimiento sólido entre los pueblos, expone al mundo a riesgos crecientes de destrucción y de muerte.
  10. Nos comprometemos a solicitar a los responsables de las naciones que hagan todo lo posible para que, tanto en el ámbito nacional como en el internacional, se construya y se consolide un mundo de solidaridad y de paz fundado en la justicia.